Ruta Puente de Requejo

09/02/2020

Hoy no es un día como otro cualquiera, hoy mi costilla motera vuelve a compartir rato conmigo en la moto; últimamente, por un motivo o por otro, no había podido acompañarme. A las 10.30 habíamos quedado en la Gasolinera de Snoil con nuestros compañer@s de MSP. Al llegar allí se arremolinaban: Luis Con, Sebas Gs, Luis (pupilo de Sebas), José Carrasco, Teo y Lola, Miguel y María. Lastimosamente por problemas personales nuestros compañeros Miguel y María debían abandonarnos, lo primero es lo primero, habrá más días y más rutas. Una vez conformado el grupo (6 motos y 8 cascos) emprendimos la marcha, con José Ángel y Teresa comandando el grupo en esta ocasión, por haber propuesto la ruta. 

Tomamos la carretera de Vitigudino hasta Villarmayor, y allí girar a la derecha dirección Ledesma. La mañana, aunque cubierta, no tenía una temperatura muy baja y estaba bastante decente para montar en moto. Llegamos a Ledesma y tomamos a la derecha para coger la carretera de Bermillo de Sayago. ¡¡¡Que recuerdos nos trae esa carretera!!!

El ritmo adecuado al trazado por el que discurríamos. Cruce hacia Moralina y comienzo de trayecto hacia el Puente de Requejo. Este tramo de carretera tiene un firme bacheado, nos obliga a extremar las precauciones. De repente, a la salida de la curva podemos presenciar la majestuosidad del Puente de Requejo, una estructura mastodóntica de metal por encima del Río Duero. Pasamos el puente y continuamos hacia Pino de Oro, allí tocaba el pincho y parada de rigor. Hacía ya falta estirar las piernas y agasajar nuestros paladares. Luis Con nos pone al día de futuros proyectos, esto es un no parar.

Vuelta a nuestras máquinas y a continuar ruta hacia lo que, según nuestro amigo Miguel, era lo mejor: Fariza y Carbajales de Alba; y que muy a su pesar no había podido disfrutar a nuestro lado. Antes de llegar a Carbajares y al pasar por el embalse del Esla tocaba parada obligada, aparcamos las motos y a recoger las instantáneas correspondientes. Que buena pinta tenía ahora, en la última ocasión que lo visité el agua brillaba por su ausencia y ahora lucía con su majestuosa presencia.

Recuperamos los aperos moteros y de nuevo a las motos. Pasamos Carbajales de Alba y el embalse de Ricobayo en dirección Zamora. Alrededor de las 13.30 estábamos en Zamora. Ahora a cruzar la ciudad y por nacional enfilábamos la última parte del trayecto por nacional hacia Salamanca.

Alrededor de las 14.20 estábamos en las postrimerías del Estadio Helmántico, la gente salía de ver la final de la Supercopa de fútbol femenino, recordando aquellos tiempos de la UDS. Allí comenzamos a despedirnos y fuimos recuperando cada uno nuestros hogares.

Han sido alrededor de 220 km. y plenos de felicidad, deseosos de volver a disfrutar rato juntos. Cada uno en su hogar, tal y como salieron de él.

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¡¡¡UNA MÁS Y UNA MENOS!!!