Como Trazar Curvas Con Nuestra Moto

La conducción de una motocicleta es una experiencia única, diferente a la de circular en otro tipo de automóviles. Y exige del motorista preparación y prudencia para minimizar los riesgos, pues cualquier error o imprudencia –propios o ajenos– tiene un alto precio. No hay mejor forma de disfrutar de la moto que en una carretera de curvas, inclinando de lado a lado, pero hay que trazar correctamente.

En este artículo voy a procurar, o por lo menos intentar, que entre todos entendamos un poco mejor el tema complicado y a la vez maravilloso de trazar curvas. Ningún otro vehículo ofrece tantas sensaciones en ese entorno como una moto y da igual que sea un scooter, una deportiva o una custom: todas permiten ir de curva en curva inclinando, de lado a lado, sintiendo cómo nos acompañan las fuerzas en marcha para contrarrestar los efectos de la gravedad y la fuerza centrífuga. En un coche vas «peleando» con esas mismas fuerzas de curva en curva, en moto todo fluye y te acompaña en los movimientos. Sin embargo también debemos tomar precauciones para evitar situaciones de riesgo: por un lado tenemos los temibles guardar raíles y por el otro el sentido contrario. Una de las reglas de oro en la conducción de motos, válida para motoristas principiantes y experimentados, es nunca conducir por encima de las propias capacidades y conocimientos:

“Cada motorista debe conocer sus posibilidades y hacer las cosas al ritmo que sabe”

Primeramente vamos a repasar unos conceptos generales con respecto a la posición y comportamiento del motorista:

1. Acoplado a la moto

Sobre la moto, la postura del motorista debe ser relajada y acoplada a la moto. El cuerpo no excesivamente erguido y las rodillas ceñidas al depósito de combustible, para ganar aerodinámica (menor resistencia al aire). Los codos, ni pegados ni separados del cuerpo, para permitir la movilidad de los brazos. La posición puede variar un poco en función del tipo de vía y la velocidad pero nunca una posición que dificulte la conducción.

2. Mirada a lo lejos

Otra de las técnicas fundamentales en moto es dirigir la mirada hacia el punto más lejano de la trayectoria. De esta forma el motorista amplía su campo visual y tiene más tiempo para anticiparse a situaciones de peligro. Como siempre me aconsejaba mi amigo y compañero Amalio: “La burra va hacia dónde miramos”

“Miramos lejos para analizar el tipo de curva y el estado del firme y ‘dibujar’ la trayectoria, primero mentalmente, y después sobre el asfalto. Es preferible trazar de una vez que corregir en medio de la curva”, explica José María O’Mullony, jefe de sección de Formación de Conductores de la DGT.

3. Trazada perfecta 

Ante todo, es fundamental respetar en todo momento el límite legal de velocidad. Cuando llegan las curvas, debe adaptar su velocidad al tramo. Los especialistas aseguran que la aproximación es lo más importante: solo una preparación adecuada permitirá la trazada perfecta.

“La aproximación a una curva es un momento crítico. Lo más difícil en moto es saber a qué velocidad llegar a cada curva y cuánto inclinar la moto. De esta decisión puede depender una caída”, destaca José María O’Mullony.

 

4. Inclinar sí, tumbar no

Así, el motorista reduce su velocidad frenando y bajando de marcha y ocupa la parte exterior de su carril, para tener un radio de giro lo más amplio posible.

En el punto de giro, el más lento de la maniobra, deja de frenar e inclina la moto. Si debe ‘tumbarla’, su velocidad no es adecuada. Dentro de la curva, abre gas solamente para dosificar la aceleración y mantener la velocidad constante durante toda la trazada. En el momento que se abre gas paulatinamente vamos poniendo la moto en posición vertical para la recta o para trazar la siguiente curva. En esta maniobra es muy importante la técnica de contramanillar, la explicaré en el tipo de curva. Normalmente y sobre todo l@s moter@s más expert@s ya lo usan sin ser consciente de ello, pero para los aprendices como yo nos viene bien recordarlo.

 

En este punto vamos a hacer un pequeño paréntesis con respecto al sentido de las curvas:

4.1. Curvas Izquierdas

En las curvas a izquierdas el riesgo está en la salida: si calculamos mal nuestra velocidad o trayectoria de entrada, saldremos abiertos hacia el arcén, acabando contra el guardar raíl o en el campo. Para evitarlo, además de reducir suficientemente nuestra velocidad antes de la curva, debemos iniciar la trayectoria desde el lado más exterior de la curva (hacia la derecha de nuestro carril), retrasando el punto de entrada (cuando «tiramos» la moto hacia el ápice o punto más interior de la trazada) hasta que veamos por dónde pasará nuestra trayectoria de salida. Entonces estaremos en condiciones de trazarla correctamente, dando más o menos gas para abrir más o menos la trayectoria de salida (respectivamente: más gas abre más la trazada) pero siempre dentro de nuestro carril y, por tanto, con margen de seguridad.

Para que la moto se incline un poco más en esta curva utiliza la técnica de contramanillar empujando levemente el manillar izquierdo hacia delante y el derecho hacia atrás y la moto se inclinará en el sentido de la curva, ayudándonos en la trazada. En cuanto suelte esa presión en el manillar la moto tiende a ponerse vertical.

 

4.2. Curvas Derechas

Al afrontar una curva a derechas debemos echarnos a la izquierda de nuestro carril para mejorar nuestra visibilidad de hacia dónde vamos (en montaña eso hace una gran diferencia en campo visual) y para poder atrasar el punto de entrada, de forma que aseguremos una salida rápida y limpia, es decir, con margen para no meternos en el carril contrario donde podría venir tráfico de frente (la situación más peligrosa). Al abrirnos antes de trazar debemos tener cuidado con eso también, ya que es posible que venga un conductor «recortando» con sus ruedas interiores pasando por la parte exterior de nuestro carril, que es por donde debemos meternos nosotros. Si se diera el caso de que fuera demasiado tarde y ves que te estás abriendo NO toques el freno delantero, pues eso de echaría más hacia fuera aún: deja de acelerar y eso ya te ayudará a cerrar la trazada.

En este caso si queremos utilizar la técnica de contramanillar empujaremos levemente manillar derecho hacia delante y el izquierdo hacia atrás y la moto se inclinará en el sentido de la curva, ayudándonos en la trazada. Igualmente que en el caso anterior cuanto suelte esa presión en el manillar la moto tiende a ponerse vertical.

4.3. Curvas Enlazadas

La importancia de elegir una buena trazada se hace evidente cuando afrontamos curvas enlazadas, que es la situación más corriente en carretera. Hay que ser consciente de que después de la curva que afrontamos habrá otra y ésa no es menos importante, al contrario, el error en una curva en la siguiente se multiplica la posibilidad de equivocarse. Salir demasiado abierto de una curva nos obligará a cortar gas y rectificar, y hará que entremos en la siguiente curva totalmente descolocados, justo por el interior cuando deberíamos estar en la parte más exterior, además de con la velocidad errónea y, no menos importante, con la atención todavía dedicada a la curva anterior cuando deberíamos estar concentrados ya en la siguiente. No es sólo una cuestión de ser más ágil o rápido sino sobre todo de circular con mayor seguridad, porque es demasiado fácil «tragarse» la segunda curva.

  1. EN PLENA TRAZADA…

No dejes de practicar en cada giro cómo controlas tu moto haciendo fuerza en el manillar, en lugar de meterla en curva y dejar que siga la trazada ella sola. Pero además de ése hay otras formas de controlar la moto en plena curva: jugando con gas y frenos. La geometría delantera de las motos hace que, al tocar el freno delantero inclinados, se genere un par de fuerzas que tiende a levantarnos y abrir la trazada: en general, pues, hay que olvidarse de la maneta derecha en plena curva y sí tocar la izquierda, o pedal en moto, pues el freno trasero cambia menos el comportamiento en plena trazada (asentará la parte trasera al bajar ligeramente la suspensión). Una vez pasado el ápice, el gas ayuda a estabilizarnos pero, con suelo muy resbaladizo o motos potentes, conviene respetar el límite de adherencia.

5. Dentro de su carril

Durante la inclinación, el motorista debe mantenerse siempre dentro de su carril. Jamás debe invadir el contrario, ni con la motocicleta ni con el cuerpo: una colisión contra un vehículo que circule en el otro sentido puede ser fatal.

Ahora voy a procurar mostrar una serie de trucos o recomendaciones prácticas, resumiendo un poco lo dicho anteriormente:

  1. En los imprevistos, y siempre los hay, el motorista que mantiene su margen de seguridad puede reaccionar a tiempo ante gravilla suelta, baches u obstáculos. Para conducir una moto con seguridad es necesario prepararse bien y prepararse antes. Cuantas más cosas sabe un motorista, mayor es su margen de seguridad
  2. Tras una trazada ‘limpia’, la salida de la curva será el momento más cómodo y desahogado del giro, para enderezar la moto y acelerar progresivamente. Hasta la siguiente curva. 
  3. ¿Pilotas tu moto en todo momento o a veces ella va un poco «por donde quiere»? En muchos casos, sin que el propio conductor se perciba de ello, es lo segundo lo que ocurre realmente: llegas a una esquina o una curva, inicias el movimiento («metes» o «tiras» la moto) y luego dejas que siga la trayectoria. A partir de ese momento es cuando te estás dejando llevar por ella, y si quieres pilotar mejor y más seguro debes tener siempre el control. Practica en las glorietas, aunque sea siempre girando a izquierdas, descubre cómo tu fuerza sobre el manillar tiene un efecto sobre la dirección, modificando ligeramente por donde estás pasando (prueba varios cambios de carril o trayectoria) y consigue el control absoluto de tu moto. Esto es lo que antes llamábamos técnica de contramanillar.
  4. Evita tener problemas en la entrada de las curvas ajustando tu aceleración y velocidad a la capacidad de frenada y espacio para ello, antes de cada curva. Con marchas y ante la duda, mejor una más que una menos.
  5. Reduce tu velocidad antes de empezar la curva: tocar el freno delantero inclinado te hará abrir la trazada o, si abusas, “perder” la rueda.
  6. Las salidas de las curvas esconden muchos riesgos, independientes de cómo haya sido la entrada y diferentes según el tipo de curva.
  7. En curvas a izquierdas, el riesgo a la salida está en irse fuera del asfalto o contra un guardar raíl.
  8. En curvas a derechas, el riesgo a la salida está en meterse en el carril contrario con tráfico de frente.
  9. Abre siempre la trayectoria antes de trazar una curva: la trazada será mejor, y la visibilidad también.
  10. No dejes de fijarte en todo lo que te rodea, como harías en ciudad: ¿tiene el asfalto aspecto pulido y resbaladizo?
  11. ¿Hay árboles que dejan restos resbaladizos en el arcén? ¿Hay salidas de caminos con reguero de tierra y grava? Hay que estar siempre alerta de cualquier imprevisto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *