El Contramanillar

El contramanillar: aprende a usarlo

 

El contramanillar: aprende a usarlo

     El contramanillar es una de las técnicas de conducción que más facilitan el manejo de una moto y, sin embargo, es uno de los grandes desconocidos. Los que la conocen coinciden en lo mismo: una vez la pruebas, ya no te separas de ella.

     La técnica del contramanillar está íntimamente relacionada con el efecto giroscopio, algo te ha acompañado desde que te pusiste a los mandos de tu moto pero que pasa desapercibido; sin embargo, es algo sin lo que no sería posible conducir sobre dos ruedas. Como la gravedad, que indefectiblemente está ahí, te guste o no. Vamos paso a paso

¿Cómo funciona el efecto giroscopio?

Contramanillar

Cuando las ruedas están en movimiento, el factor dominante en la estabilidad de una motocicleta es el llamado efecto giroscópico que proporcionan las ruedas en rotación. Cuando un cuerpo gira, tiende a mantener el mismo eje de giro de modo que, si una fuerza, -como por ejemplo ejercer un empuje en uno de los lados del manillar-, quiere desviarlo, cabeceará de forma que los dos giros juntos, el que tenía pero que se ha desviado, y el nuevo, que se llama movimiento de precesión, suman el mismo momento cinético que el que tenía al principio. Es una de las cuestiones más complicadas de la mecánica y, como no estamos en una clase, vamos a simplificar conceptos.Las ruedas en movimiento tienden a seguir en línea recta. Por lo tanto, para variar su dirección es necesario realizar un esfuerzo. Esta fuerza necesitará ser más elevada cuanto mayor sea el número de revoluciones al que gire la rueda (mayor velocidad) y cuanto más pesada sea ésta.

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Aquí es donde entra en juego el mencionado contramanillar. Llamamos contramanillar a la maniobra que se realiza cuando se inicia un giro para afrontar una curva con la moto. Es una maniobra que se efectúa sin darnos cuenta, pero la realidad es que la realizamos. Consiste en girar el manillar hacia el lado contrario al que queremos girar cuando circulamos a una velocidad media-alta. Efectivamente, ¡hacia el lado contrario!. Cuando nos dirigimos a una curva de izquierdas, giramos el manillar hacia la derecha. Debido a la fuerza giroscópica, la moto tumba hacia dentro de la curva, sacando a la rueda delantera de la zona del centro de gravedad de la moto. Para poder tener un radio constante, el piloto equilibra con su posición la tendencia de la moto a girar frente a la fuerza centrífuga. Para salir de la curva, sólo es necesario acelerar, ya que la fuerza centrífuga devuelve la moto a la posición vertical, y la fuerza giroscópica endereza la rueda delantera.

En la realidad, todos estos movimientos los realizamos de forma inconsciente y de manera automática, pero “haberlo, haylo”.

¡Pruébalo!

En la carretera, y con mucha precaución, al entrar en una curva a una velocidad superior a 40 km/h, haz contramanillar. Por ejemplo, si la curva es de izquierdas, empuja ligeramente el puño izquierdo o tira para atrás del puño derecho -solo tienes que hacer un poco de presión para notarlo- verás cómo la moto se empieza a tumbar sin apenas esfuerzo. En el momento que el ángulo de inclinación es el deseado, si relajamos la presión sobre el puño, la moto mantendrá la trayectoria deseada por sí misma. Cuando tengamos tomada la medida, nos sorprenderemos de lo fácil y rápido que entra la moto en curvas practicando esta maniobra. Eso sí, si ves que no estás seguro con esta maniobra, no lo fuerces. Existen otros efectos giroscópicos que intervienen al hacer girar una moto, como el giro del cigüeñal, de los árboles de levas o los engranajes de la caja de cambios, y el diámetro y el peso de las ruedas, etc., pero ese giro de manillar, aunque imperceptible, siempre estará presente aunque lo desconozcas.

Contramanillar

¿Se comportan todas las motos igual?

¿Afecta el movimiento giroscópico por igual en todo tipo de motos? Cuanto mayor es el efecto giroscópico, más estable es la moto, y esto ocurre cuanto mayor sea el peso de la rueda para un mismo diámetro, o cuanto mayor sea el diámetro para un mismo peso. Y cuanto mayor es la velocidad, mayor será la fuerza giroscópica.

Por tanto:

a) Al margen de otras consideraciones (cotas de geometrías, chasis, etc.), a igualdad de diámetro de llantas, serán más estables las motos de gran cilindrada que llevan ruedas más anchas y por tanto de más masa.

b) Entre los ciclomotores y los scooter, son más estables los primeros ya que el diámetro de sus ruedas es mayor. A cambio de la estabilidad, los scooters tienen más facilidad para acelerar pues al tener el momento de inercia menor, el par motor les proporciona más rápidamente aceleración a las ruedas y, asimismo, los frenos les detienen mejor.

Artículo tomado de www.formulamoto.es

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