Frenada De Emergencia Con Moto

       Frenar en una emergencia en moto es un momento crítico, sólo tenemos dos ruedas y no es tan fácil saber cómo reaccionar. ¿Sabes qué hay que hacer? Y aún más importante ¿Sabes qué no hay que hacer? En caso de emergencia frena ¡pero frena como es debido! Lo difícil en ese momento es mantener la calma necesaria.   

 

   Lo mejor es actuar sobre los frenos de nuestra moto poco a poco. No significa que no frenemos a tope, sino que hasta llegar a ese momento lo haremos de manera progresiva. De esta manera daremos tiempo al neumático delantero a recibir un mayor peso, a la horquilla a comprimirse, y así conseguir una mejor adherencia y agarre con el asfalto.

    Debemos usar los dos frenos a la vez, normalmente la proporción es 70/30 entre delantero y trasero. Ante una frenada fuerte el peso de la moto se transfiere a la parte delantera y el tren trasero se aligerará, con lo que perderemos estabilidad. Al usar al mismo tiempo el freno trasero conseguiremos que el tren trasero baje, se pegue más al asfalto y podamos mejorar la tracción. Además, ten en cuenta que usar los dos frenos a la vez ayuda a reducir la velocidad en un menor tiempo.

   Si frenamos de golpe desde el principio al neumático delantero no le dará tiempo a adaptarse y puede que no consiga todo el agarre que necesita. Si nuestra moto tiene ABS el sistema de seguridad saltará y la frenada se alargará, y si no tiene ABS las posibilidades de perder la adherencia y de que terminemos en el suelo incrementan peligrosamente. El freno trasero es mucho menos potente que el delantero, eso para empezar, y como el peso de la moto en una frenada se transfiere a la parte delantera de la moto el tren trasero puede perder adherencia muy fácilmente. Si tenemos ABS saltará enseguida, y si no lo tenemos derraparemos antes de darnos cuenta, perdiendo la estabilidad de la moto. 

   Además hay que estar muy atento a las condiciones del tráfico. Tan peligroso puede ser el obstáculo que tienes delante como el tráfico que te rodea, así que no te desentiendas de todo lo que tienes alrededor. Deja siempre una buena distancia de seguridad para contar con el margen suficiente en caso de emergencia y, sobre todo, no pierdas de vista el tráfico que circula a tus espaldas.

   En las calles y las carreteras estamos todos, y por desgracia muchas veces somos demasiados. Procura que el tráfico no condicione tu colocación entre los demás vehículos, no dejes que decidan por ti, y haz todo lo posible para que los movimientos de los demás no te pongan en una situación comprometida.

   Ya te hemos hablado alguna vez de lo importante que es la mirada en moto. Aprovecha que en moto circulas en una posición más elevada que los demás para poder ver qué va a suceder por delante de ti antes que los demás y así poder anticiparte. Con suerte, con previsión y con experiencia es posible que gracias a esto puedas evitar gran parte de las más comunes frenadas de emergencia.

   Sólo sabrás cuánto frena tu moto si lo pones en práctica. Puede que tu moto frene muy bien pero si nunca lo has puesto a prueba nunca lo sabrás. Además, sólo la experiencia y la práctica te permitirá sacarle todo el jugo a los frenos de tu moto. Familiarízate con ella y con sus frenos para estar preparado a la hora de la verdad.

   A veces muchas frenadas de emergencia se pueden evitar porque los obstáculos o problemas que nos surgen son fáciles de evitar, muchas veces con aminorar un poco la marcha y hacer un pequeño quiebro podremos evitar una situación de mayor peligro. Pero, si no es posible esquivarlo, pase lo que pase ¡FRENA! Puede que la rueda trasera derrape, puede que el ABS entre en acción, puede que se te acelere el corazón… pero por poco que hayas podido reducir tu velocidad ya habrá merecido la pena el sofocón.

   En mi caso tuve que emplear la técnica por un reventón de la rueda trasera en una recta y os aseguro que es un momento de máxima tensión. En mi caso logré mantener el equilibrio sobre la moto, pero el susto que me llevé no se lo recomiendo a nadie. Las frenadas de emergencia son imprevisibles (por eso son de emergencia) y has de estar preparado cuando llegue el momento de ponerlas en prácticas. Es fundamental conocer tu moto, saber cuánto frena, cuánto tarda en frenar, qué pasa si la rueda trasera derrapa, qué sucede si salta el ABS, dónde está límite del freno delantero… No vayas a ciegas y prepárate para lo peor, que una frenada de emergencia te pille por sorpresa sin estar preparado. Tu moto y tú sois uno y ambos os tenéis que conocer a la perfección. Como dije anteriormente el conocer la capacidad de frenada de mi moto me ayudo a mantener la verticalidad, puesto que en este caso las custom tienen una menor frenada que trail o R.

   Espero que este artículo os sirva de orientación para que en caso de emergencia mantegáis la cabeza fría.