IV Biker Day Peñaranda 2018

18/08/2018

 

Hoy tocaba madrugar, habíamos quedado con compañeros de MSP y Ruedas Charras a las 8:45 en el Hotel Fénix para lo que prometía ser un largo fin de semana. Allí nos emplazamos y comenzamos a saludar a nuestros amigos de Ruedas Charras y nuestros compañeros de MSP: Carlos, Luis, David, Miguel, Tomás y Ana. Cuando la aguja pequeña del reloj pasaba de las 9 comenzamos la ruta por la autovía hacia Peñaranda, parece que había prisa por llegar. Cuando nos acercamos a las inmediaciones de Peñaranda empezamos a ver motos y moter@s de todas las clases. Allí saludamos a nuestros compañeros David y Miry que nos esperaban impacientes, con su amigo David. Saludamos a moter@s que vemos en eventos como estos, no sabía uno dónde atender. Nuestro amigo Luisete enseñaba su despampanante Indian a los que estábamos alrededor.

                          

                        

Desayuno con churros y con la inscripción en mano nos fuimos preparando para la ruta. Antes de salir vino a desayunar nuestro compañero José Carlos, el Motógrafo, armado con su cámara y disparando a diestro y siniestro, pero en este caso no esquivábamos los disparos, bueno algunos si ¿verdad Luis y Miry?

Sobre las 10.30 nos pusimos en marcha por la carretera de Macotera en dirección a Anaya de Alba. El grupo muy bien organizado y a una velocidad muy prudente. Cuando estábamos en marcha los que llevábamos la cazadora de verano empezamos a echar de menos la ropa de abrigo, la mañana estaba muy fresquita, pero bueno ya mejorará la temperatura. Con un pelotón muy bien formado llegamos a Alba de Tormes y nos dirigimos a la plaza, en el Bar Venecia teníamos el primer refrigerio. Seguíamos saludando a moteros por doquier y saboreando el pincho de chorizo y salchichón con que habían decidido deleitar nuestros paladares. Fotos, risas,…. y a las motos de nuevo, tocaba continuar ruta.

                                    

                                       

Nos dirigíamos hacia Paradinas de San Juan, no directamente sino ruteando por Alconada y Villar de Gallimazo. Cuando llegamos a la plaza de Paradinas y aparcamos nuestras motos ya pudimos ver las mesas colocadas para el siguiente refrigerio. Empezaron a venir bebidas y pinchos  a discreción y l@s moter@s íbamos dando buena cuenta de ellos. La temperatura iba mejorando, menos para Miry, que iba buscando los rayos de sol y que ha aprendido la lección de que en la moto hay que ir abrigada. Fotos, conversación y a las burras, ahora sí a Peñaranda.

                                                                                 

El Motógrafo nos daba la bienvenida apertrechado con su cámara en lo alto del puente, haciendo las delicias de l@s moter@s que nos acercábamos. Nos dirigimos al Bar Aí, tocaba el tercer refrigerio. Se incorporaban a la concentración nuevos moteros, como nuestro compañero Luis Kin y mis queridos y estimados Rober y Violeta, con los que me fundí en un gran abrazo. Otro pincho variado nos tenían preparado al que no hacíamos ascos, no paramos de comer y beber, ¡¡¡que dura es la vida del moter@!!!

                                                                     

Después de otro buen rato, el sol ya calentaba, recuperamos las motos y al parque La Huerta a dar cuenta de la paella que Comando Bracamonte había preparado para el evento. Desde luego sed no pasamos, la bebida llegaba a la mesa por cajas y la paella calentita, costó trabajo traerla desde el punto de recogida a las mesas sin quemarnos en el intento. Allí compartimos mesa los compañeros de MSP con un aderezado y buen motero con Luisete y su mujer.

 

                                                                                                                                      

Buen rato, buscando ya la sombra, el sol ya castigaba. Después de los postres empezaron los sorteos, con 50 lotes presentados por un motero con mucho arte. Risas, buen rato, premios y por último el plato fuerte, un cochinillo y seis botellas de vino que se llevaron los compañeros de Ases Charros. Tocaba despedirse, había que descansar un poco, al día siguiente teníamos algunos que ir a La Bañeza y los años no perdonan. Despedidas, abrazos, fotos y a las motos. Tomás, Ana, Carlos, Luis Con y yo nos dirigimos hacia Salamanca. A medida que nos aproximábamos íbamos dirigiéndonos cada uno a su destino, despidiéndonos en marcha y deseando volver a juntarnos. Habían sido unos 220 km de moto plenos de felicidad, como siempre.

 

Galería de Fotos

 

¡¡¡UNA MÁS Y UNA MENOS!!!