Homenaje Ángel Nieto

05/08/2017

Ruta con MSP

Después de una larga mañana de calor en la Quedada Biker del A66 mi amigo Luis y yo de MSP iniciamos ruta hacia Zamora. Partimos desde A66 y después de una parada en la gasolinera del Oeste a repostar tomamos la autovía para llegar prontito. Eran ya cerca de las 18 horas. La ruta por autovía fue a 120 constante, que como se sabe es muy rapidito pero un poco aburrido. Llegamos a Zamora y entramos por la salida de Zamora este. No veíamos el Pabellón Ángel Nieto y preguntamos y por fin allí llegamos con la hora pegada sobre las 18:55. El acto empezaba a las 19 horas así es que llegamos por tablas.

En el lugar nos esperaba nuestro compañero Pablo Bilbo que había asistido al acto pasando antes por su pueblo. Cuando entramos a firmar en el libro de recordatorios y nos echábamos una foto al lado de la foto del maestro empezó el acto.

Fue un acto muy sobrio. El presidente de AMZ dijo unas breves palabras y se procedió a un minuto de silencio, que acabó con un estruendoso aplauso y unas ráfagas al viento de los moteros allí concentrados. No soy mucho de estos saraos pero reconozco que fue un acto breve y conciso, y como tal un acto bonito en memoria de un grande, quizá el más grande motociclista de España.

Nuestro amigo Luis Con en representación de MSP escribió unas breves pero preciosas palabras que firmamos Luis Con, Pablo Bilbo y yo en representación de los que no habían podido venir de MSP.

Mientras tanto mis amigos de Una Al Mes iban colgando fotos y crónicas de su respectiva ruta, con las que me entretenía.

Decidimos antes de ponernos en marcha tomar un pequeño refrigerio para reponer fuerzas. Nuestro compañero Pablo nos invitó a un Aquarius y un ratito de su compañía, sin olvidar el pedazo pincho de tortilla jjjjj. Nos pusimos en marcha, esta vez en lugar de por la autovía por carretera para acompañar a nuestro amigo Pablo hasta Fuentesauco. Allí nos separamos, Pablo tomó camino de su pueblo Espino de la Orbada, y Luis Con y yo tomamos camino de Salamanca. El calor ya había aflojado un poquito y el viaje fue un poco más grato.

Una vez llegamos a Villares de la Reina paré para despedirme de mi amigo Luis Con, ya que yo tomaría la circunvalación para llegar a casa y él se disponía a entrar en la ciudad.

El día había sido muy intenso. Yo en primer lugar no iba a ir a Zamora pero al ver las ganas de mi amigo Luis Con decidí acompañarle y la verdad que no me arrepiento de asistir al acto y poder compartir carretera con un buen compañero.

 

¡¡¡UNA MAS Y UNA MENOS!!!