Ruta De Los Puertos 1.0 / Mijares

03/07/2019

Amanecía para mí un día especial, mi paquete tenía muchas ganas de hacer esta ruta y esto para mí siempre es especial. Teresa, a pesar de no ser motera “como ella dice”, hace grandes esfuerzos por acompañarnos y eso es de agradecer. A las 9.20, después de cumplir nuestras obligaciones, estábamos en la gasolinera Galp de la carretera de Alba. Esta ruta no la pudimos hacer en su día con nuestros compañeros de MSP y Miguel se ofrecía para mostrárnosla. A las 9.40 llegó nuestro compañero de ruta y nuestro guía en gran parte de la jornada, Miguel. Esta vez venía sin su paquete, la íbamos a echar de menos.

Alrededor de las 9.45 nos pusimos en marcha. Sponsorita abría camino, le tocaba descansar a nuestro compañero Miguel. La mañana ya calentaba, estaba claro que frío no íbamos a pasar. Nos dirigimos hacia Piedrahita y de ahí por la carretera de Ávila hacia Navacepedilla de Corneja y a enfilar el primer puerto de la mañana, el de Chía. La carretera bastante decente y la subida cortita, 6 km. Ahora los 5 km de bajada hacia San Martín de la Vega del Alberche, donde tocaba la correspondiente parada y pincho de rigor. Habían caído los 100 primeros kilómetros de nuestra ruta, y el tiempo todavía no era excesivamente caluroso.

Después de la conversación recuperamos los ropajes y continuamos ruta hacia Barajas y de ahí hacia la Venta Rasquilla, para iniciar el segundo puerto del día, el Puerto del Pico. Esta subida es excelente, por carretera nacional con muy buen firme y unas curvas fenomenales. A mi compañera de ruta le encantó la subida, iba llevando la ruta genial a pesar de sus dificultades.

Una vez en el alto tocaba parar, conversaciones de rigor, saludar a los moteros que allí había y las correspondientes instantáneas. Volvimos a las motos e iniciamos la bajada. Mi compañero Miguel seguía descansando a cola de Sponsorita. Una vez pasado el cruce de Arenas Miguel toma la cabeza y nos dirige por Lanzahíta hacia Mijares. Las carreteras, aunque comarcales, en un estado excelente. Iniciamos la subida desde Mijares al tercer puerto de la jornada. La subida de este puerto (Puerto de Mijares) no la conocía, pero con el guía que llevaba estaba siendo excepcional. Las curvas geniales y el espectáculo inenarrable. Una vez hicimos cumbre tocaba parar para contemplar las vistas desde lo alto.

El pueblo de Mijares se veía abajo y podíamos contemplar gran parte del camino serpenteante que nos había llevado hasta aquí. Muchas gracias Miguel por mostrarnos estos caminos. Iniciamos la bajada en dirección a Burgohondo y sin apenas darnos cuenta llegamos a Navaluenga y nuestro compañero nos acercó a la ribera del río, para que pudiésemos disfrutar del almuerzo. No eran ni las dos y ya estábamos en Navaluenga, el ritmo estaba siendo genial. La carretera entre Burgohondo y Navaluenga para recordar, curva y contracurva sin parar.

Buscamos una sombra para aparcar las motos, nos despojamos de parte de los ropajes, buscamos sitio para comer, sacamos nuestros víveres y comenzamos a devorarlos, la moto da hambre y sed. La temperatura estaba siendo muy buena, sin excesivo calor. Después de la comida tocaba cafetito, conversación y a las 15.30 nos pusimos de nuevo en marcha. Nuestro compañero nos llevó a Calas del Burguillo y de ahí a la nacional de Ávila. ¡¡¡Vaya carretera!!! Curva y contracurva sin parar, para disfrutar plenamente de la conducción. Llegamos a Ávila y en lugar de tomar la autovía cogimos nacional hacia Cillán y Alaraz. Aquí la temperatura y los kilómetros ya se estaban haciendo pesados.

Al llegar a Alba de Tormes tocaba parar a descansar y despedirnos como se merece. Bajamos de la moto cansados de este tramo. Es increíble lo que hace una parada, volvimos a las motos totalmente descansados y dispuestos para llegar a casa.

Alrededor de las 18.00 horas ya estábamos en Salamanca. Habían sido 370 kilómetros plenos de felicidad para l@s tres componentes de la ruta. Teresa había llevado la ruta genial, y eso nos gustó a Miguel y a mí, por supuesto.

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¡¡¡UNA MÁS Y UNA MENOS!!!