Ruta De Sensaciones

01/04/2018

Esta ruta la he llamado así porque fue recuperar sensaciones y carreteras que hace tiempo que no recorría y que traían tan gratos recuerdos. A Amalio le apetecía un café esa buena tarde de domingo. No hizo más que ponerlo y allí acudimos al olorcillo del café: Amalio, Alex, Tony, Miguel Angel, Placi y el que escribe, José Angel.

Fue un torrente de ideas para saber dónde ibamos, nuestro compañero Pablo esperaba saber destino para poder unirse a nosotros. Al final decidimos encaminarnos hacia Hervás, a nuestro compañero Pablo que se dirigía hacia el Pipero le caía un poquito lejos, ¿se podrá unir a nosotros?

Cuando llegamos a Hervás a tomar el cafetito al Transylvania conocimos a un motero, José Luis, amigo de nuestro compañero Tony, el cual nos relató su historia de aprendizaje por las experiencias positivas y negativas que atesora, hay que saber escuchar a los moteros expertos, como yo digo siempre que se sale de ruta se aprende algo, nunca puedes creer que lo sabes todo.

Nuestro compañero Alex nos enseñó el experimento que había hecho con su casco, esta claro que la necesidad agudiza el ingenio. El ratito estaba siendo maravilloso pero habíamos salido a montar en moto, así que recuperamos nuestras máquinas y continuamos la ruta.

 

Nos encaminamos hacia Aldeanueva del Camino y de ahí hacia Abadía. Desde allí comenzamos la subida hacia Lagunilla. Esa subida tiene un encanto especial, con los olivos flanqueando las cunetas de la carretera. Subir es mejor que bajar, ya que te permite apreciar mejor los paisajes que se abren ante nuestros ojos. La subida fue rapidita. 

               

               

Después de una pequeña parada en la cumbre para reunificar el grupo iniciamos camino hacia Valdelageve y de ahí al camping de Sotoserrano. El destino es caprichoso, llevaba mucho tiempo sin ir al camping pero curiosamente el día anterior había estado con mis buenos amigos Placi y Pilar y hoy otra vez me llevó allí la carretera.

El pinchito, conversación y risas de rigor y vuelta a casa. La idea era ir por Colmenar pero se cambio la vuelta por Cepeda para acompañar un ratito a nuestro compañero Pablo, el esfuerzo que había hecho para estar con nosotros bien lo merecía. 

Había sido una ruta no muy larga pero para mí personalmente maravillosa porque recuperé sensaciones  y carretera. 

¡¡¡UNA MÁS Y UNA MENOS!!!