Ruta Del Cocido La Bombilla

1/11/2017

 

Tocaba La Ruta Del Cocido a Tamames, otra jornada Mesepera y sobre todo moto y buena compañía. Hoy llevaba paquete, me acompañaba mi mujer, por lo que había que poner más cuidado en la ruta, ir dos no es lo mismo que ir solo a la hora de la estabilidad, sin embargo era un gran placer disfrutar juntos de mi pasión motera. Debido a que era el día de Todos los Santos, y la gente tenía compromisos familiares, era una salida poco numerosa, solo cuatro Meseperos, pero cada rato hay que disfrutarlo tal y como viene. A las 11,30 de la mañana habíamos quedado en la gasolinera de Snoil Jesús Chispa, Pablo Alagón, Teresa y yo.

Cuando llegamos al punto de partida Teresa y yo, con retraso por cierto, nos llevamos una grata sorpresa: ¡¡¡Nuestro compañero Adell estaba allí con Jesús y Pablo!!! No se podía quedar al cocido, pero no se resistía a compartir un ratito de ruta y compañía. Muchas gracias compañero, es un placer unir moter@s a la ruta.  

Sin más dilaciones comenzamos la jornada, con Jesús Chispa gobernando la marcha. El ritmo era muy bueno camino de San Pedro de Rozados y Frades de la Sierra, aunque este tramo de carretera no era demasiado bueno. Los kilómetros iban cayendo y sin apenas darnos cuenta llegamos a tomar el pincho a Endrinal, al Restaurante Racha. La ruta había sido cortita y a muy buen ritmo.

Después de la correspondiente conversación vimos que era muy pronto para ir directamente a Tamames ya que la reserva la teníamos para las dos, así es que Jesús y Pablo, que se conocen mejor las carreteras, decidieron dar una  vuelta para hacer hambre. Nos dirigimos hacia Linares de Riofrío, dónde nos dejó nuestro compañero Adell, emprendía camino de vuelta a Salamanca. El resto tomamos la carretera en dirección a los puentes de Alagón. De allí pasando por Sequeros nos dirigimos directamente hacia Tamames. A las 14 h en punto llegamos al Restaurante La Bombilla, que bien lo calcularon Jesús y Pablo. Teresa y yo ya habíamos probado el famoso cocido, seguro que no les defrauda a mis compañeros.

Sin más dilaciones ocupamos nuestra mesa, previamente reservada, y empezaron a salir las viandas. La comida estaba siendo maravillosa y la compañía mejor todavía, a pesar de la rana jjjjj. Sobre las 17,15 h nos pusimos en camino, acompañando a nuestro compañero Pablo a Linares y tomando allí otro refrigerio.

Que duro esto de montar en moto, comiendo y bebiendo todo el día. No nos dilatamos demasiado, porque había que llegar a Salamanca antes de que la noche, teníamos que adelantarla. La ruta hasta Vecinos fue tranquila, a partir de ahí el exceso de tráfico de la gente que venia de La Alberca hacia la circulación más complicada. Los coches no tenía paciencia y adelantaban sin cesar. Nosotros a la velocidad de la vía llegamos pacientemente a Salamanca, al mismo tiempo que los coches que tanta prisa tenían.

Habíamos adelantado a la noche antes de llegar a Salamanca. Allí cada uno tomamos nuestro camino y a casita a descansar.

¡¡¡UNA MAS Y UNA MENOS!!!