Ruta El Gasco 2019

16/02/2019

Todo empezó el lunes indagando la previsión del tiempo para el fin de semana, con un buen pronóstico del tiempo. Manos a la obra que los días ya son más largos, que el frío ya no es una traba, que las ganas de rutear siempre están ahí, que las corduras están a punto y las máquinas listas, … y desde la cabeza mesepera más grande surge la idea de ¿y si volvemos a El Gasco?. Por la experiencia que tenemos es una ruta que nunca decepciona.

El mismo lunes colgamos en nuestras redes esta idea de ruta y cómo estarían los ánimos meseperos que ya estábamos apuntados todos. Erasmus prepara la logística en el Mesón El Bodegón y listo, deseando que llegara el sábado para disfrutar de la horda mesepera. En esta ocasión nos acompaña por primera vez el intrépido Miguel Intruder, quien nos recordó nuestros primeros pasos en el mundo motero; y el tío Nacho para darnos su bendición.

Con tiempo suficiente vamos llegando al punto de encuentro en la gasolinera Snoil y después de los saludos y foto de rigor nos ponemos en marcha con puntualidad latina, con el Ave César de Pájaro Guía, al encuentro en El Cabaco con los moteros de Béjar y Linares. Éramos mucha gente y Resti, con buen criterio, nos sugirió que saliéramos en dos grupos, pero con el ritmo particular de cada moto llegamos cuando pudimos. El mástil de la bandera mesepera no aguantó el trote y sucumbió  por Vecinos, y gracias al buen hacer de los Tracer y del Pájaro Escoba, que estrenaba José Carrasco y que cumplió perfectamente, pudimos solventar el apuro.

Después de tomarnos el café en El Cabaco y con Teresa “La Paciente”de Pájara Guía nos dirigimos hacia la Sierra del Guindo, Serradilla del Arroyo y del Llano y frontera de Cáceres. Ya en la cara sur de la sierra nos vamos al mirador para rememorar el magnífico paisaje de las Hurdes cacereñas. Continuamos hacia Casares y Nuñomoral para coger el desvío a El Gasco, con parada obligada en Cottolengo donde había una excursión de señoras que posaron todas con el triciclo de Adell.

Apostado en la cuneta de una curva el motógrafo y aventurero El Iglesias nos pilló unas fotos como sólo lo sabe hacer él. Poco antes de las dos llegamos con apetito a El Gasco y nos sentamos a la mesa de El Bodegón con ganas de comer unos buenos platos y compartir la sobremesa con la tropa mesepera.

Para rebajar la tensión digestiva nos vamos a dar un paseo relajante e instructivo por el pueblo, donde pudimos conversar con los paisanos y hacer una visita al centro de interpretación. Callejeamos por arriba y por abajo, saludando a unos cabritos, mulas y a unos gatos, que andaban a lo suyo.

Sobre las cinco emprendemos la vuelta a casa con parada en la gasolinera de Vegas de Coria para repostar y despedirnos de los bejaranos, que se iban por Colmenar. Los demás seguimos hacia Sotoserrano, Cepeda, Miranda del Castañar y Linares, donde hicimos una parada técnica para agruparnos, estirar las piernas y calentar las manos de Miguel Intruder. Después, unos se quedan tomando un café y el resto sigue la marcha a Salamanca, para llegar a casa sobre las 7:30.

Hemos recorrido 260 km por un paraje natural digno de volver, con 23 motos y 28 meseperos: Pablo Alagón, Placi, Pilar, José Angel, Teresa, Antonio Tmax, Luis Con, Miguel, María, Xavi, Pili, Juan Antonio, Charo, Adell, César, Jesús Yayo, David kawa, Paco rollán, Pablo bilbo, José Carrasco, Sebas Pan, Pepe Revi, Tomás Pan, Luis Can, Roberto Versys, Sebastián GS, Francisco Arias y Miguel Intruder.

Como siempre, ha sido un placer compartir este magnífico día y rodar con esta inigualable cuadrilla mesepera.

Galería Fotos

¡¡¡UNA MÁS Y UNA MENOS!!!