Ruta El Travieso / La Garganta / Baños de Montemayor

28/07/2019

Tocaba una ruta pequeñita pero respondona. Había que quitarse el mono de no haber rodado el día anterior, resistiéndonos a que se pasara el fin de semana sin rutear. Iba a enseñarle a Teresa la belleza de las carreteras ya recorridas previamente por mí en otra ruta.

Comenzamos el día con un buen desayuno en el Restaurante Beletri, en Béjar. Una vez finalizado nos pusimos en marcha. Tomamos dirección Candelario por una carretera fantástica, aunque con infausto recuerdo cuando era zagal, pero eso es otra historia.

Una vez llegado a Candelario comenzamos la subida a la Plataforma. El firme de la carretera hasta la fábrica de Redondo Iglesias aceptable, a partir de ahí bastante deteriorado. En este momento extremar las precauciones y a seguir subiendo. Adelantamos a ciclistas, yo también en mis tiempos mozos la había recorrido en la bici, pero no sé porque en la moto se sube mejor.

Llegamos a la Plataforma y continuamos la subida hasta El Travieso, el final de la carretera. En este tramo la carretera había mejorado ostensiblemente, parece que este trazado estaba en mejor estado. Sin apenas darnos cuenta recorrimos esos 4 km que hay de la Plataforma a El Travieso y bajamos de nuestra montura para tomar el aire y algunas instantáneas.

Sin más dilaciones comenzamos la bajada de nuevo hacia Candelario, deshaciendo el camino de la subida. Antes de llegar a Candelario tomamos la carretera de La Garganta. En esta carretera el firme está para tener precaución. Pasamos por la zona en la que este invierno pasado tuvimos un susto con motivo de las hojas del asfalto. Este tramo se pone muy difícil en temporada de otoño e invierno por ese motivo. Una vez sobrepasado el pantano y entrando en territorio de Extremadura el firme mejoraba muchísimo y el trazado muy bonito para la moto.

Pasamos la zona de El Nevero y de ahí bajamos a La Garganta y tomamos carretera hacia Baños de Montemayor. A medida que avanzaba la ruta el firme mejoraba notablemente. Pasamos Baños y comenzamos la subida hacia Puerto de Béjar, no sin antes hacer una parada en La Pequeña Estación, el nuevo paraíso paisajístico y gastronómico creado en fechas muy recientes.

El paso de la Vía Verde hacía que el Bar estuviese repleto y la gente se arremolinaba buscando la sombra en la terraza. Tomamos un aperitivo y su correspondiente refrigerio. Sin lugar a dudas es un lugar para visitar y degustar su cocina.

Retomamos los ropajes, subimos a la moto y nos dirigimos hacia Puerto de Béjar, allí nos esperaba nuestra perrita Xyla para recibirnos como nadie lo puede hacer.

 

Habían sido 80 km, una ruta cortita, pero con un encanto inolvidable por los paisajes y por la compañía.

 

¡¡¡UNA MÁS Y UNA MENOS!!!