Ruta Los Yamahas De Montemayor

22/07/2018

Tocaba la segunda del fin de semana, el sábado con A2Ruedas en Santa Marta, y hoy con mis compañeros y amigos de MSP: “Los Yamahas”, ¿adivináis el porqué del nombre?

Habíamos quedado con Miguel,  María y Antonio en Snoil, vamos a tener que poner ahí una sede jjjj. Allí nos dirigíamos Teresa y yo, tocaba jornada de baño y bocadillo. Puntuales fuimos llegando y sobre las 10.40 nos pusimos en marcha, habíamos quedado con Pablo en Linares. Cuando llegamos sobre las 11.10 allí estaba esperándonos, aunque no precisamente impaciente y estresado.

Nos bajamos de las motos, nos saludamos como la ocasión lo merece y caminito hacia Montemayor del Río, para el bañito y comidita a la sombra, no sin antes hacer una parada en el Camping de Sotoserrano a tomar el refrigerio de rigor y algunos a descubrir que las ancas de rana estaban buenas. Allí ya forjamos la nueva salida del siguiente fin de semana, ésto es un no parar. El tiempo, aunque un poco más caluroso que el día anterior, era genial para montar en moto y disfrutar de los paisajes de sierra. Ayer ruta recta en los parajes de la llanura salmantina y hoy curvas y paisaje verde en la sierra salmantina, cada ruta tiene su encanto y hay que disfrutarlas por doquier, adaptando nuestra conducción al tipo de carretera.

                                                                                                    

 

Fuimos a Valdelageve y de allí a Lagunilla. Sobre la 13.30 estábamos en Montemayor del Río. Bajamos de las monturas, nos pusimos más cómodos y bañito de rigor para relajar el cuerpo antes de degustar las viandas que cada uno traía, con una mesa particular y unas sillas no menos peculiares. El tipo de mesa y sillas nos sonaba algo del día anterior, luego tocaba levantarse y escuchar las bisagras. Después de comer nos tocó caminata para tomar el café a los hombres y bajarle el café a las mujeres, que se habían quedado cuidando el campamento.

Conversación agradable como siempre y a recuperar los ropajes y las composturas para volver a las motos. La carretera hacia La Calzada de Béjar tenía un firme peligroso, algunos baches los habían arreglado y otros estaban en proceso pero tocaba extremar las precauciones. Procurabamos indicar los baches sacando las piernas como buen motero, pero había lugares donde nos faltaban piernas para avisar a nuestros compñaeors. En La Calzada paramos un momento a ver si dábamos una sorpresa a nuestros amigos Placi y Pilar, que no nos habían podido acompañar en todo el fin de semana muy a su pesar, pero las obligaciones mandan. Sin embargo la sorpresa nos la llevamos nosotros, no estaban en su finca La Gavia, en otra ocasión será. Nos dirigimos hacia Cristóbal, dónde tomamos el último refrigerio. Tocaba volver pronto a casa, al día siguiente era “día de colegio”. Fuimos por Linares, deshaciendo el camino, para dejar a nuestro amigo Pablo y de allí regreso a Salamanca. En Aldeatejada se quedaron Miguel y María y por último nos separamos  de Antonio, él hacia Nuevo Amato y nosotros a nuestra casita, Xyla nos esperaba ansiosa para salir a la calle.

Otro día genial en fenomenal compañía, ya me quedo sin adjetivos para valorar estos momentos. Una ruta serrana de 200 km plenos de felicidad, con la sonrisa debajo de las cúpulas de nuestros cascos y deseando volver a disfrutar del rato juntos.

Fotos: Miguel, Teresa y José Angel

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¡¡¡UNA MÁS Y UNA MENOS!!!