Ruta Peñanegra / Puerto Villatoro

Era una nueva tarde de un nuevo día. Había quedado con mi amigo y compañero Pablo en Sorihuela para comenzar la ruta. Después del cafetito en el Bar Ventura decidimos encaminar nuestras ruedas hacia Piedrahíta para desde ahí subir a Peñanegra. La tarde era maravillosa para montar en moto, con una temperatura excelente y un firme genial. La subida a Peñanegra por esa vertiente, para mí, es de las más bonitas que conozco, por paisaje, firme y trazado. A medida que hacíamos cumbre la tarde se estaba nublando, con un cielo cubierto, que en el alto ya era amenazante.

Fotitos, risas y a bajar en dirección a San Martín de la Vega del Alberche, donde tocaba la primera parada para un pinchito. Cuando pasamos La Herguijuela nos cayeron unas gotitas, que afortunadamente pararon. Este tramo es muy bonito, con ganado no estabulado y viendo terneros de apenas una semana e incluso menos, siguiendo a sus madres, como dijo el ganadero que encontramos: “Que listos los animales que a las 24 horas ya están detrás de la madre”.

En San Martín pinchito y bocadillito de ibéricos con una cervecita (sin alcohol) y a pactar la siguiente parte de la ruta. Al principio nuestra intención era ir por el Puerto de Chía pero el cielo se tornaba el cielo en tormenta, pero cuando acabamos el pincho se había abierto el cielo invitándonos a continuar por ahí. Pero claro antes de tomar el cruce vimos una carretera, para nosotros desconocida, en dirección a Cepeda de la Mora, que decidimos tomar sin dudarlo. La carretera, a pesar de ser comarcal, era ancha y con un firme excelente. Cuando llegamos al cruce estábamos equidistantes de Arenas de San Pedro y Ávila, unos 35 km. Tomamos dirección Ávila por el Puerto de Menga y una vez pasado Mengamuñoz dirección Narros del Puerto.

Antes de llegar a Muñana cruce a la izquierda y nacional dirección Piedrahíta, subiendo antes el Puerto de Villatoro. En este tramo el firme estaba mojado y había que circular con precaución, parece que la lluvia había pasado por ahí antes que nosotros afortunadamente.

Paramos en Piedrahíta para repostar nuestras motos y nuestros estómagos, así como revisar la presión de los neumáticos; hay que estar siempre pendientes de nuestras máquinas.

Reanudamos la marcha en dirección a Sorihuela, deshaciendo nuestro camino y ahí autovía para regresar a nuestros hogares.

Habían sido 210 km de una ruta maravillosa que fuimos trazando sobre la marcha intentando esquivar las nubes. Es buenísimo descubrir nuevos caminos, sin duda volveremos.

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¡¡¡UNA MÁS Y UNA MENOS!!!