Ruta Pinhel – Bombarda

15/08/2017

Ruta con MSP

Esta ruta del 15 de agosto ha sido promovida por mí debido al regusto de la pasada ruta de la trucha a la que no pude acudir. Inicialmente el objetivo era Foios, lugar que nos comentaron Tomás, Ana y Toti en el que se comía un cabrito de rechupete, entre otras cosas. Más adelante nos encontraremos con sorpresas.

En la salida desde el Fénix. Allí llegué yo sobre las 9:30 a desayunar. Poco a poco la gente fue llegando: Nacho, Luis Con, Jesús Yayo José Ángel JAM, Pablo, Jesús Chispa y Carlos. José Ángel Jam y Nacho habían venido para  saludarnos ya que no podían acompañarnos. JAM nos hizo unas fotos preciosas mientras preparábamos la salida y comentábamos los pormenores del viaje.

    

A las 10:10 salimos detrás de Jesús Yayo, seguido de mí, por la circunvalación a la carretera de Vitigudino a una velocidad perfecta. Éramos un grupito de 6 motos en fila. Hicimos una parada en grupo en la gasolinera de Lumbrales para repostar. Allí Luis Con tomó la delantera para indicarnos el cruce de San Felices de los Gallegos. Avanzamos y al pasar por Villar de la Yegua vimos un edificio en que en una punta ponía “Consultorio Médico” y al otro lado del mismo “Tanatorio”, ¿serán dos negocios del mismo dueño? A la altura de Castillejo Martín Viejo nos desviamos a la derecha hacia Siega Verde, Aldea del Obispo y Fuerte de la Concepción, donde nos esperaba Santiago que venía de Monleón. El grupo se ampliaba, ya éramos siete motos. El tiempo para la moto era estupendo, no hacía calor.

Un sitio para volver cualquier día. Yo ni lo conocía ni había oído hablar de él. Era un fuerte que estaba en ruinas y ahora ya reconstruido el fuerte (el reducto de San José aún sigue ruinoso), lo había convertido en un hotel, lugar de paz y remanso. Merece la pena una visita y admiración por la recuperación que se ha hecho. Unas 0,0 servidas por Borja en el jardín del patio de armas refrescaron sobremanera, junto con las viandas de queso, jamón y demás que nos agasajaron el estómago. La memoria de los expertos Jesús Chispa y Santiago Monleón se despertó y nos dieron unas lecciones de arquitectura militar de frontera.

 

 

En el fragor del descanso nos dimos cuenta de que no habíamos reservado para comer, yo pensé que había reservado Luis, él pensó que había reservado yo y uno por otro la casa sin barrer. Llamamos para hacer la reserva en el restaurante El Dorado de Foios, y qué cruel contestación nos dan: todo reservado. Los planes se nos vienen abajo, pero ahí está el espíritu mesepero para rehacer la ruta y decidimos ir a Pinhel sin más objeciones. A este grupo de gente tan maravillosa no hay quién les desanime. Una lección que hemos aprendido hoy: hay que reservar con anticipación antes de ir a Foios.

Por Vale da Mula nos dirigimos a Almeida y a Pinhel, donde Jesús Chispa toma el mando y nos lleva directamente al restaurante Skylab sobre las 14 h. Ufff como conducen los portugueses, hay que tener cuidado con las preferencias. Sentados a la sombra de la terraza, por arte de birlo birloque el tan deseado cabrito se nos convierte en el sempiterno bacalao a bras, el cual yo desconocía y me lo recomendaron mis compañeros. Nada que objetar porque siempre está bueno, y este de Pinhel más rico todavía. Después de los postres, cafés, licores digestivos y tertulia nos vamos a patear el pueblo calle arriba y por la sombra hasta el castillo de dos torres, el sol ya castigaba.

Soplaba una brisa muy agradable arriba para sofocar el esfuerzo de la subida. Escalera arriba, escalera abajo en las torres, con apretones y oscuridad total para conseguir llegar a las almenas por una escalera de caracol que a duras penas subimos de perfil. Yo en principio pensé que no subiría por un sitio tan estrecho. Finalmente decidí subir y lo conseguí.

Bajo la batuta de los dos expertos medievales, bajamos del altozano para ir a la casa de cultura en busca de una bombarda, y por si no fuera suficiente unos fueron en busca del artilugio entero en la parte alta del pueblo, mientras los cansinos Luis Con, Pablo y yo descansábamos en una terraza al pie de una fuente de mil chorros, por donde pasó la “less a less” en el pasado mayo. Pasaron por la fuente 2.000 motos, según nos contaba la gente del lugar. Y entre lombardas, bombardas, bolardas, bolaños, glandes, estelas romanas, celadas, espindargas, hachas de piedra, tumbas de granito y un sinfín de artefactos guerreros, nos dan las 18:30 h, con el grato recuerdo de un pueblo portugués digno de patear con más tiempo.

Volvemos hacia Almeida para tomar la N-332 hacia Vilar Formoso, pasamos la frontera y Carlos Harley se queda en Gallegos de Argañán y Jesús Chispa hacia Salamanca. El resto nos vamos por la carretera de Béjar hacia Tamames, donde dejamos a Pablo Linares y a Santiago Monleón que se dirigían a Linares, y sobre las 21 h ya estábamos en casa. En Aldeatejada paramos para despedirnos  los que íbamos: Jesús Yayo, Luis Con y yo.

Había sido un día maravilloso. Al llegar a casa allí me esperaban ansiosas mi mujer y mi perrita. La sonrisa se me salía de la cara.

Ruta larga de 370 km plenos de felicidad y goce personal y conjunto. Salir con MSP es un lujo del que estoy encantado de formar parte, son una gente muy experta y una genial compañía. Como digo siempre a seguir aprendiendo.

Agradecimientos al gran Luís Congorra por aportar sus pinceladas en cada crónica que hago de mis salidas con MSP y su ánimo constante. Y no menos a  Jam por su aporte fotográfico en esta ruta.

Galería Pinhel

¡¡¡UNA MAS Y UNA MENOS!!!