Ruta Villanueva del Conde

12/08/2017

Ruta con Una Al Mes

Eran las 15,30 cuando salí de Puerto de Béjar en dirección a Béjar a reencontrarme con mis compañeros de Una Al Mes, dispuesto a una tarde genial de moto y grata compañía, con el bañador y la toalla porque la tarde prometía baño.

Cuando llegué allí estaban ya Carlos y Alberto. Poco a poco fueron llegando todos: Tino, Alex, Jero, Nacho, Rubén, Rafa y Esteban. Después de una deliberación de si ir para arriba o para abajo decidimos tomar café en el Pipero y allí planificar hacia donde dirigirnos. Salimos 10 motos de Béjar y después de una preciosa carretera de curvas y buen firme nos presentamos en el Pipero a tomar el cafetito y el chupito correspondiente. Allí se presentó nuestro compañero Pablo, al que le habíamos informado de esta parada por el grupo. Muy mal tiene que estar el tema para que Pablo se pierda una salida jjjj.

Que buen rato de conversación y risas tuvimos. Decidimos, no sin antes una “ardua discusión”, encaminar nuestras máquinas hacia Villanueva del Conde, a darnos un bañito en la piscina natural.

Así hicimos, nos apertrechamos con las cazadoras y los cascos y en fila fuimos encaminándonos hacia el agua fresquita. Sin apenas darnos cuenta habíamos llegado, había sido un camino corto. Una vez allí nos despojamos de nuestras vestimentas moteras y nos pusimos los bañadores, y sin más dilación al agua patos. Lo mejor de todo además de refrescarnos es el rato bueno que pasamos, cada ratito que comparto con Una Al Mes es inolvidable. Lo mejor no es sólo montar en moto sino disfrutar con una grata compañía.

Ya nos habíamos mojado por fuera, ahora tocaba mojarse por dentro. Nos acercamos al chiringuito y después de cambiarnos y recuperar las composturas tocó tomarnos una cerveza muy fría y decidir la siguiente parada porque la tarde era sin ruta fija. De mutuo acuerdo decidimos encaminar nuestras ruedas hacia Colmenar de Montemayor, a saborear la jeta de nuestro amigo Cotolina.

Retomamos camino y después de pasar por Cepeda con nuestro amigo Tino en cabeza, fuimos alternando la cabeza del grupo y pasando por Sotoserrano llegamos al cruce de Colmenar, donde esperaban los hermanos Jero y Nacho. Llegamos todos al aparcamiento y de repente: ¡¡¡dónde están Alex y Pablo si venían con el grupo!!! Pero antes de que nos pudiésemos asustar les vimos aparecer, se habían pasado el primer cruce y entraron por arriba. Alex venía un poco más lento con su 125 y Pablo como fiel escudero no quiso dejarlo atrás.

El rato largo del Cotolina fue increíble. Como nos cuida este Tino, pendiente de que en la mesa no faltase de beber y de comer como si no hubiese un mañana. Acabamos con todas las existencias de jeta de la cocina, sin contar con los huevos, salchichas, jamón, salchichón, …. Vamos que me tomé el cafetito y ya iba cenado a casa. Fue un rato de los inolvidables con conversaciones y risas por doquier.

Al salir antes de coger las máquinas faltaba la fotito de Tino. Si no es por él nos quedamos sin reportaje fotográfico, jjjjj, eres único Tino.

En el aparcamiento hicimos las respectivas despedidas y emprendimos la marcha hacia Béjar, desviándose cada uno donde mejor le venía y yo tomando la autovía para llegar a Puerto, deseoso de contar a mi mujer la buena tarde que habíamos pasado.

Ha sido una ruta no muy larga, unos 100 km, pero muy guapa e intensa. La belleza de la ruta no está en que sea más o menos larga sino en la calidad de los buenos momentos pasados.

 

¡¡¡UNA MAS Y UNA MENOS!!!