¿Y Si Cambiamos De Planes?

05/10/2019

Era uno de esos días que se plantean de una forma y salen de otra. Durante la semana no hubo acuerdo en la salida del sábado a Navacerrada y Segovia; Teresa y yo habíamos planeado finalmente ir a comer a Ferreruela de Tábara.

A las 10 fuimos a la gasolinera de Snoil y… ¡¡¡sorpresa!!! Allí estaban nuestros compañeros Miguel y José Carrasco, que yo les daba camino de Segovia, pero no pudo ser. Iban a salir a dar una vuelta mañanera y decidieron acompañarnos hasta mediodía. Ante este panorama decidimos cambiar también nosotros los planes y nos enfilamos los cuatro camino de la Sierra, aunque en el sentido de la ruta parece que no se entendió bien. Tomamos carretera de Tamames, en dirección a Ciudad Rodrigo. Antes de llegar a Ciudad Rodrigo tomamos el cruce hacia Monsagro. El ambiente se estaba poniendo frío, 11o, y con las nubes negras y amenazantes hacia nuestras máquinas.  

Una vez en Monsagro tocaba la parada para el café pertinente. El tiempo había mejorado obstensiblemente. Mi amigo Miguel me explicó al salir el plan de ruta, pero parece que no me enteré bien y la modifiqué a mi modo. Hay días que tenemos un plan y sale otro, da igual con buena compañía se arregla todo. Tomando café nos explicaron la existencia de un Museo de Huellas Fósiles, el cual desconocíamos. Habrá que volver en otro momento para hacer la visita.

 

Tomamos dirección La Alberca y de ahí a Mogarraz. El paso por estos pueblos está peligroso, el turismo prácticamente ocupa la calzada. Continuamos dirección Miranda del Castañar y de ahí por los Puentes del Alagón dirección Linares. Prescindiremos del pincho, nuestro compañero José Carrasco tiene un poco de prisa y debemos llegar a Salamanca.

Apenas pasaban de las 14 horas cuando llegamos a Salamanca no sin antes parar un momento para despedirnos como se merecía. Habían sido en torno a 250 km. plenos de buenas carreteras e inolvidable compañía.

¡¡¡UNA MÁS Y UNA MENOS!!!